He vuelto

He vuelto

viernes, 16 de septiembre de 2016

La mariposa son sus alas

Soy especialista en autocastigarme y, tal y como salieron las cosas, no me siento demasiado orgullosa de mí misma.

No he abierto un solo libro de poesía en tres años. No he vuelto a pisar los pasillos por los que te me escurrías. Abandoné las ganas y con ello un ejército de peloteo incesante tras la mejor nota. Llegué incluso a aborrecer las horas de biblioteca que me acercaban un poco más al lugar que ocupabas...segundo piso, ala nueva, final del pasillo a la derecha. Tu templo era mi catedral de adoraciones infintas y el eco de tus pisadas el rastro que perseguía cual bestia hambrienta.

Por aquel entonces era morena y solía llevar calcetas hasta medio muslo. Arrastraba una bolsa gigante con el paquete de tabaco, repleta de libros y una desgastada carpeta. No hace tanto tiempo, no hace tanto tiempo...y sin embargo la mujer que ahora teclea es rubia (ya ves) y sale de casa con un bolso negro Chanel en el que apenas cabe un papel arrugado con el teléfono del último hombre que le recuerda a ti. Un gesto, un rizo desordenado, un puñadito de canas y arruguitas que se asoman por el extremo de unos ojos atentos tras las gafas...

...pero tu voz...aytuvozquélocura...

Has vuelto 

(la poesía ha vuelto el escribir ha vuelto yo misma he vuelto si es que alguna vez me perdí)

Me perdono.

Ahora mismo soy todas las mujeres que hay en mí.

Esta era yo


Esta soy yo ahora



3 comentarios:

  1. Hola, Alumna Aplicada.
    Muy interesante tu relato, tal vez porque me da que es real y ya sabés, el enterarse de los desamores, fracasos, idealizaciones, conflictosnoresueltosquenonosdejanvivirdelosdemás, aunque parecidos, siempre son atrayentes. Esto no quiere decir que la historia no esté bien escrita. Lo está. Me gusta como describís ese periplo por una ¿Universidad?, detrás de eso que al parecer te marcó tanto.
    Me alegra, aunque no tenga ni puta idea de quién sos, ese final en el que te perdonás, en el que parecés redimirte y gritar quién sos ahora. Pero, ¿es cierto?
    Ojalá que sí.
    Es verdad, las mariposas son sus alas. Hay que aprovecharlas y volar. Alto. Cada vez más alto.

    PD. ¿Hay muchas mujeres en vos? Si con una es difícil… (broma)
    PD2. ¿Y Guzmán? El de la otra historia…
    Espero seguir leyéndote y disculpá el atrevimiento

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    1. Hola, Héctor. El poema citado en la anterior entrada es de Almudena Guzmán y pertenece a un libro titulado "Usted". Gracias por tu comentario, me ha hecho mucha ilusión. Un abrazo fuerte desde este mar :)

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  2. A veces quiero fingir que no necesito lentes y meto la pata hasta el caracú, con ellos, hubiera visto que luego de la “A” y antes del “Guzmán”, había un punto. Pequeño, redondo y negrito que cambia todo el sentido de la frase, bueno, no todo, pero sí el de mi papelón y que de dedicatoria inventada (por mí), pasa a ser un nombre. Perdón, Alumna y sobre todo, perdón a Almudena Guzmán…
    Ahora los estoy usando (los lentes) y si me mando otra burrada, es propiamente por burro, no por chicato jajaj
    A pesar de hablar mucho con españoles, nunca terminé de entender muy bien el sentido intrínseco de la frase: me ha hecho mucha ilusión. Creo que es algo que da alegría, satisfacción o algo así. Si es así, a mí me hizo mucha ilusión que me contestaras.
    Abrazos para vos desde Marindia, a pocos metros desde donde se empiezan a conocer las aguas del Atlántico con las del Río de la Plata.
    PD. Leí tus otras historias. Prometo pasar a comentarlas
    No pude comentar con mi perfil, o lo hice muchas veces. No sé ni siquiera si ahora, como anónimo, podré

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